| |
Proyecto
Plaza Mariana
GRAN
PROYECTO EVANGELIZADOR
Arturo Pardo Ayala
EN
LA VILLA DE GUADALUPE es siempre fiesta por el constante curso
de fieles, la oleada creciente de peregrinos que llegan de lejos;
pero allí se perdonan las distancias y todos se sienten
amigos. La Basílica es el hogar común donde se comparten
esperanzas e inquietudes, la devoción y la fe de los humildes,
el carácter y la identida nacional. Con nuestros cantos,
danzas y flores queremos demostrar a la Morenita la alabanza,
el cariño, la gratitud y la fe de México entero.
La actitud fundamental y básica de todos los que vienen
a la Basílica es la fe, aunque necesita ser purificada
e iluminada por el Evangelio.
Es por ello que dentro del Plan Pastoral para el Santuario se
han contemplado una serie de actividades y lugares que promuevan
el Evangelio del Tepeyac, el anuncio que Santa María de
Guadalupe nos ha dado a través su vidente San Juan Diego
Cuauhtlatoatzin. Para muchos, este ir y venir constante de peregrinos
hace del Santuario un lugar de encuentro con Dios y con María.
Pero qué mejor que encontrar un lugar donde la labor evangelizadora
se valga de innovadores recursos tecnológicos. Esto es
lo que se pretende con el proyecto “Plaza Mariana”:
un conjunto arquitectónico que abarcará 29,534.27
m2, según el Decreto Desincorporatorio de cinco predios
de Dominio Publico que integran el Patrimonio del Distrito Federal,
publicado en la Gaceta Oficial el día 8 de abril de 2003.
Éstos son: Mercado de Villa Zona, el Pasaje Peregrino Guadalupano,
el Jardín Benito Juárez o Jardín de las Rosas,
la vialidad Francisco Moreno (antes Matamoros) y una afectación
a la avenida de Fray Juan de Zumárraga.
El 3 de octubre de 2003, presentaron a los medios de comunicación
este proyecto el señor Cardenal Norberto Rivera Carrera,
Arzobispo Primado de México; Monseñor Diego Monroy
Ponce, Rector de la Basílica de Guadalupe; el Jefe de Gobierno
del Distrito Federal, Lic. Andrés Manuel López Obrador;
el director del proyecto arquitectónico, Arq. Javier Sordo
Madaleno, y el Lic. Fernando Chico Pardo, tesorero de la Fundación
Plaza Mariana.
Por su parte, Mons. Monroy calificó a
este proyecto de “obra de gran envergadura”, toda
vez que “las necesidades actuales del Santuario son cada
vez apremiantes y por ello se requieren nuevos espacios que favorezcan
no sólo la estancia agradable a nuestros peregrinos, sino
que proporcionen a los fieles de manera más abundante los
medios de la Salvación”. El Arzobispo Primado de
México, Card. Norberto Rivera Carrera, agradeció
al Jefe de Gobierno que en todo momento ha impulsado el proyecto
y también a las autoridades de la delegación Gustavo
A. Madero, representadas por su Jefe Delegacional, el Lic. Octavio
Flores Millán, pues han acogido el proyecto con entusiasmo.
El Lic. Flores Millán describió el trabajo en estos
términos: “desde el segundo semestre del 2001 fue
presentado a la Asamblea Legislativa; posteriormente se autorizó
la desincorporación de cinco inmuebles con una superficie
de 29 mil 534.27 metros cuadrados, que fueron donados a la Fundación
Plaza Mariana”. También aseguró que garantizará
el cumplimiento de los compromisos celebrados con los locatarios
del mercado Villa Zona, con los comerciantes del Pasaje Peregrino,
y continuará con las pláticas para la regulación
de los comerciantes instalados en la vía pública
para no privarlos de sus fuentes de empleo. Declaró que
el proyecto tendrá efectos multiplicadores en la economía
en la demarcación y en todo el D.F., generando fuentes
permanentes de empleo, además de enriquecer el patrimonio
arquitectónico y artístico del santuario más
importante de América.
En su intervención, durante la presentación
del proyecto, el empresario Fernando Chico Pardo, encargado de
las finanzas y la tesorería de la Fundación Plaza
Mariana, comentó que se trata de “un proyecto de
todos los católicos y en general de todos los mexicanos,
por lo que se apelará a la inmensa generosidad del pueblo
[…] para convertir en una realidad el proyecto Plaza Mariana”.
Enfatizó también que se tramitó y obtuvo
la autorización para un crédito de hasta 300 millones
de pesos, por parte del Grupo Financiero BBVA Bancomer, que habiendo
analizado la viabilidad del proyecto, basado en el trabajo de
ventas de los nichos de las 100 mil criptas y los donativos del
pueblo mexicano, otorgó dicho crédito para el inicio
y realización del proyecto “Plaza Mariana”.
“Sordo Madaleno, Arquitectos”, en una presentación
escrita del proyecto, describe la idea de la cual surge el concepto
mariano para la plaza: “La idea principal del conjunto nace
inspirado en el milagro Guadalupano, en el que a través
de la abstracción de esta idea representada por elementos
arquitectónicos, tratamos de recrear […] el momento
del milagro: cuando las rosas dentro de la tilma imprimen la imagen
de la Virgen, representando esto con cuatro elementos que nacen
de un cuadrado, figura que cabe exacta[mente] dentro del círculo
de la planta actual de la Basílica, representando así
a la madre (el círculo) y al hijo (el cuadro). Este cuadrado
simboliza la tilma que cubre a la rosa en el momento del milagro.
De esta manera, el espectador, a través de estos elementos,
estará dentro de este pasaje de la historia del milagro
Guadalupano”.
|
|