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Primeros
descubrimientos
Desde
principios del siglo XX diversos investigadores, fotógrafos
y oftalmólogos han afirmado haber descubierto en los ojos
de la Virgen de Guadalupe el reflejo de figuras que parecieran
corresponder a siluetas humanas.
Alfonso
Marcué, fotógrafo oficial de la antigua Basílica
de Guadalupe en la ciudad de México, descubrió en
1929 lo que parecía la imagen de un hombre barbado reflejada
en el ojo derecho de la Virgen.
En
1951, José Carlos Salinas Chávez, dibujante, descubrió
la misma imagen mientras observaba con una lupa una fotografía
de la Virgen de Guadalupe. La vio reflejada también en
el ojo izquierdo, en la misma ubicación en donde se proyectaría
en un ojo vivo. |