Homilía
pronunciada
por Pbro. Raúl Gómez, Vicario General de la Diócesis
de San Juan de los Lagos, en ocasión de la peregrinación de su
diócesis a la Basílica de Guadalupe.
Concelebró
Mons. Leopoldo González, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Guadalajara.
21 de
mayo de 2008