Oraciones
Selección de oraciones para todos los momentos de la vida
Oración por los Enfermos
Mons. Jorge Antonio Palencia Ramírez de Arellano, Canónigo Teólogo Lectoral, Coordinador General de la Pastoral del Santuario y Delegado ante el Consejo Pastoral de la CEM.




Oración a la Santísima Virgen María
Amorosísima y tierna Madre mía. En quien he puesto toda mi confianza no se con que voces pedirte, me alcances del Sagrado Corazón las gracias que solicito.
Yo apuro mi mente y en ella no encuentro frases que interrumpan mi dolor.
He llorado Señora, pero mis lágrimas carecen de elocuencia, he suplicado mucho, mucho pero mi aliento corrompido en la maldad, tal vez no llegará a tus pies. María dulce Madre, tú que conoces el lenguaje de tus hijos, traduce el mío balbuciente y torpe; aclara mi humilde petición y se tú quien me interprete para con Jesús: Dile que no se hablar, que mi lengua de mortal sólo vierte frases en el idioma de los hombres.
Haz Señora que fije sus divinos ojos en esta alma pobre que expira en el dolor. Pídele y ruégale que corone mis deseos, que favorezca mis peticiones y que escuche esta oración en memoria de sus agonías. Y aunque el nada me conceda ¿Tú me desampararas Madre mía?, ¿Quedaran sin ser escuchadas las suplicas que hoy te hago? En fin Señora, si no encuentro remedio a mis congojas, tú pediste y no me conviene, que se haga tú santísima voluntad. Son las amarguras, que por mis culpas merezco. Amén.
Madre de Dios y Madre mía, ruega por mí y por el mundo entero… (3 veces)
Oración a la Virgen de Guadalupe
¡Oh Virgen Inmaculada,
Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia!
Tú, que desde este lugar manifiestas
tu clemencia y tu compasión
a todos los que solicitan tu amparo;
escucha la oración que con filial confianza te dirigimos,
y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.
Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso,
a Ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores,
te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos,
nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.
Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos;
ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado,
Señora y Madre nuestra.
Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino
De una plena fidelidad a Jesucristo a su Iglesia:
No nos sueltes de tu mano amorosa.
Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas, te pedimos por todos
Los Obispos, para que conduzcan a los fieles por senderos
de intensa vida cristiana, de amor y de humilde servicio a Dios
y a las almas.
Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Señor infunda hambre de santidad en todo el Pueblo de Dios, y otorgue abundantes vocaciones de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe y celosos dispensadores de los misterios de Dios.
Concede a nuestros hogares
la gracia de amar y de respetar la vida que comienza
con el mismo amor con el que concebiste en tu seno
la vida del Hijo de Dios.
Virgen Santa María, Madre del Amor Hermoso, protege a nuestras familias,
Para que estén muy unidas, y bendice a la educación de nuestros hijos.
Esperanza nuestra, míranos con compasión,
Enséñanos a ir continuamente a Jesús y, si caemos, ayúdanos
a levantarnos, a volver a Él, mediante la confesión de nuestra culpas
y pecados en el sacramento de la Penitencia,
que trae sosiego al alma.
Te suplicamos que nos concedas un amor muy grande a todos los santos sacramentos,
Que son como las huellas que tu Hijo nos dejó en la tierra.
Así, Madre Santísima, con la paz de Dios en la conciencia,
Con nuestros corazones libres de mal y de odios,
Podremos llevar a todos la verdadera alegría y la verdadera paz,
que vienen de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo,
que con Dios Padre y con el Espíritu Santo,
vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén
México, enero de 1979. Juan Pablo II
Renovación del Patronato de Santa María de Guadalupe
¡Oh Señora y Madre de América!
Niña mía de Guadalupe,
Dulce Madre de Jesucristo,
Salvador del Mundo
y Verdadero Dios por quién se vive.
Imprime tu imagen en mi corazón,
en nuestras familias y en los que integramos
esta nación mexicana.
como lo hiciste en el ayate de san Juan Diego
para que a imitación suya.
seamos amadores tuyos,
adoradores de la Santísima Trinidad
y fieles hijos de la Iglesia Católica
Poniéndonos bajo tu mirada amorosa
y desde este tu Santuario,
renovamos tu patrocinio
sobre nuestras vidas
y te pedimos que nos ayudes
a trabajar en la difusión del Evangelio,
para que siendo tuyos,
recorramos los caminos de reconciliación
que nos permitan alcanzar
la paz, la justicia
y la unidad que tanto necesitan
nuestras familias,
nuestra patria y
el mundo entero.
Llévanos a tu Hijo Jesucristo,
Príncipe de la Paz,
para que Él reine en nuestros corazones.
Amén.
Novena a la Santísima Virgen de Guadalupe
MODO DE HACER ESTA NOVENA
Puesto de rodillas delante de la imagen de María Santísima; hecha la señal de la cruz, se dice el siguiente:
ACTO DE CONTRICIÓN
¡Oh Jesús y Señor mío! Cuán grande es mi ceguedad pues después de revelarme que hay un infierno eterno, no he temido de tu justicia. Cual monst

